Sexo y colecho: ¿compatibles?

Sexo y colecho: ¿compatibles?

Hoy retomamos la sección de posts sobre sexualidad y vamos a hablar de algo que me preguntáis mucho: sexo y colecho, ¿se puede cuidar la relación de pareja si colechas con tus hijos?

Cuando llegan los hijos, todo cambia.

Puede que fueras como yo, y pensases que el bebé al año ya estaría en su cuna, en su cama y todos tan normales. Pero luego llegan, y complican la vida.

Sofía ha dormido con nosotros casi los dos años y medio que tiene: por supervivencia. Es una niña que se despierta unas 4 veces cada noche, sin falta. Ahora duerme en su cama porque está el peque, pero Carlos duerme con ella. Y ahora colechamos con Carlitos, así que soltamos uno para coger otro.

Pero a pesar de todo, cuidar la relación de pareja es básico para todos nosotros. Ya os hablé del tema en este post.

Sexo y colecho, ¿es posible no perder la pasión?

Bien, es complicado mantener una vida sexual activa cuando tienes hijos, coleches o no. Más cansancio (mucho más), menos tiempo, más tensiones… En fin, todo se complica. Así que no penséis que quienes no colechan lo tienen mucho más fácil, tampoco tanto.

Pero entonces, ¿cómo podemos mantenerlo?

Sexo y colecho

Lo primero, fuera horarios.

El sexo no debería tener horarios restringidos como si se tratase de las visitas al hospital. Así que abrid la mente y estad preparados para el sexo siempre. Da igual la hora y el lugar. 

No tiene por qué ser de noche y en la cama. Seguro que hay alguna ocasión a lo largo del día.

La vida más allá de la cama.

Sí, volved a tener esa mentalidad de los 20 años y jugad con el lugar y la emoción que eso provoca. En la cama no se acaba la vida sexual y además, puede que os ayude a ser más creativos y a romper la rutina que muchas veces se instaura allí.

¡En las casas hay más de una habitación!

Usar la cuna cuando son pequeños.

Nosotros hemos tenido siempre la cuna en el cuarto. Si son muy pequeños, aunque duerman en nuestra cama, podemos ponerlos en la cuna para tener un rato para nosotros. Sexo o simplemente una conversación en brazos del otro sin un bebé y patadas de por medio.

Si duermen medio bien, no se despertarán cuando los pases a la cuna y sólo tienes que pasarlos de nuevo a la cama cuando te lo reclamen.

El sexo se vive en otras ocasiones.

El sexo no es solo ese momento. Es mucho más. Es un beso apasionado en la cocina mientras preparas la cena y los peques están jugando. Es una mirada en un momento del día que lo dice todo. Es un mensaje subido de tono a cualquier hora que le recuerda lo mucho que le deseas.

Sexo y colecho

Revive el sexo en todas sus facetas. De esta forma estarás llenando tu vida mucho más y el momento de la relación sexual llegará solo.

Intenta tener noches a solas.

Es difícil. Cuando son muy pequeños, imposible. Pero siempre que puedas pedir algo de ayuda y escaparos un fin de semana o una noche a un hotel, aprovechad. Seguro que acabáis hablando de los niños, pero al menos estáis a solas.

Sexo y colecho

Os recomiendo el episodio del podctast de Cosas de padres donde hablan de este tema. ¡Con humor todo sabe mejor!

Y tú, ¿cosechas? ¿Ves más ventajas o inconvenientes?

Sonríe, la imaginación es tu aliada.

Marta

 

 

5 thoughts on “Sexo y colecho: ¿compatibles?

  1. ¡Me encanta este post! Totalmente de acuerdo con lo que dices, Marta. Me encanta cuando hay alguien que te dice las cosas no tan bonitas de la ma/paternidad tal y como son. Y con eso te sientes superidentificada y sientes que alguien más te entiende, que alguien más se siente como tú. 👏👏👏👏

  2. Uf, está complicado. El otro día lo comentaba con unas amigas, y se echaron las manos a la cabeza cuando supieron que duermo con los niños… Pero vamos. Que yo también pienso que da un poco igual si colechas o no. Lo que más afecta muchas veces es la rutina, el montón de tareas que hay siempre por hacer… Al final da pereza XD
    Yo pienso, que ya crecerán los niños. Aunque también da un poco de miedo. ¿no? Se oyen tantas historias…

  3. En mi caso con cariño y paciencia todo se logró. Mi hija tiene 26 meses y hasta los 22 no durmió una noche completa, además contando con que ha dejado la teta hace dos semanas, y al ser de alta demanda las noches se nos hacían muy cuesta arriba. Con cariño, con mucho respeto y amor hemos aprendido a querernos en cualquier parte, y si nos apetecía en la cama con cuidado de no hacer mucho ruido para no despertarla.
    Ha sido una tarea difícil y ha habido meses en los que por cansancio o desgana no hemos sabido encontrarnos, es lo que tiene la maternidad, pero seguimos buscando nuestros momentos a solas (como por ejemplo ahora que está en la guardería tenemos las mañanas libres) así que lo dicho, con paciencia y amor divido 😉

  4. Nosotros que dormimos los cuatro en la misma habitación, hemos tenido que romper nuestra rutina para tener un rato a solas y disfrutar tranquilos ¡A las 15h nada más venir del trabajo nos ponemos manos a la obra! Cuando se puede claro…

  5. Colechamos jajaja y el sexo al principio no es poder, es no querer. Líbido por los suelos y agotamiento. Luego poco a poco fue volviendo, eso sí, a horas inesperadas y en otras habitaciones de la casa, que en nuestro caso la cuna estuvo de perchero, adorno y cajón desaste, porque era cambiarle de la cama a la cuna y llorar como si no hubiera un mañana y vuelta a empezar con la teta otra vez. Aprendimos que mejor ni tocarle. Jajaja Pero en general vamos bien. Ya recuperaremos nuestra cama algún día jajaja Pensando en alguna escapada a solas ahora que ya está destetado.

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