Preparar la llegada de un hermano

Preparar la llegada de un hermano

¡Buenos días! Hace tiempo que quería hacer este post sobre la llegada de un hermano, estaba esperando a que la llegada del peque fuera algo más inminente para poder explicaros con detalle todas las cosas que nosotros hemos hecho para intentar explicarle a Sofía qué significa realmente tener un hermanito.

Dependerá de la edad de tu hijo

Creo que este es el primer punto. No es igual explicarle a un bebé de un año que va a tener un hermano, que hacerlo a uno de dos años o contárselo a tu hijo si tiene 6 años. Por lo tanto, ten en cuenta que Sofía tiene dos años y dos meses ahora, así que todas las cosas que hemos hecho están acordes con SU momento.

hermanos

También dependerá de cuánto os entienda. He visto muchos bebés que con la misma edad no llegan al mismo nivel de entendimiento con los adultos o, simplemente, su ritmo de desarrollo es otro. No pasa nada, lo importante es que estás intentando prepararle para ese momento de la mejor manera que puedes.

Hacerlos partícipes desde el principio

Nosotros le contamos a Sofía que iba a ser hermana mayor desde que nos enteramos de que Carlitos estaba en camino. Le dijimos que mamá tenía un hermanito en la barriga, que íbamos a tener un bebé y le enseñamos hasta las primeras ecografías diciéndole que eran sus fotos.

Al principio parecía que pasaba un poco de nosotros. Pero nunca le hemos dado importancia ni hemos machacado mucho ningún tema. Sabemos que tiene su ritmo y su momento y lo respetamos, sea cual sea.

Contarles cosas sobre él de manera habitual

Desde que estoy embarazada, el hermanito es uno más. Si ve un bebé y le señala, aprovechamos para decirle que él será así y que pronto le llevaremos en su carrito. Si ve a dos niños juntos, mira ese es su hermano/a también.

Cuando recogía ropa suya de verano que ella me ayudaba a guardar le iba diciendo que aquello ya sería para el hermanito porque ella estaría mucho más grande el verano que viene. Si en el cole habían estudiado la familia o la casa, por ejemplo, nosotros al repasar conceptos en casa decíamos que allí vivían Sofía, papá, mamá, (Kora) y el hermanito. 

Como si ya estuviera aquí. Porque lo está.

embarazo

El caso era que estuviera presente en su vida diaria, aunque fuera en esos ratos, esas conversaciones… No que un día de repente, le apareciera allí un bebé al que llamaban hermanito y del que no sabía nada.

La hora de dormir

Para nosotros era un miedo tremendo. Se junta que Sofía dormía en nuestra cama desde los 8 meses más o menos y, además, que ella se despierta con el aleteo de una mosca.

Conozco familias en las que los hijos mayores duermen en cama con los padres pero duermen como un tronco y no han tenido problemas. Pero como yo ponga a Sofía en la misma habitación que un bebé recién nacido con sus noches de llantos y no dormir, ella tampoco iba a pegar ojo.

Así que decidimos que, poquito a poco, la cambiaríamos a su cuarto. Lo primero que hicimos fue comprarle una cama «chula» en la que le hiciera ilusión estar. Que todo fuera como un juego y que pudiéramos empezar por ahí.

Elegimos, como no, la Kura de Ikea. Y fue un acierto en cuanto a ella, porque le encantó desde el minuto uno estar allí. Aunque para hacer la cama es lo peor, de corazón. Y ya si tenéis un bombo de embarazo… Mejor ni os cuento 😉

Cama Kura Ikea

Los primeros días dormíamos la siesta allí, con ella. Cuando vimos que se acostumbraba y le gustaba, empezamos a dormir alguna noche suelta. Siempre alguno de los dos con ella. Era divertido y así se lo tomaba.

Al pasar un par de semanas así, probamos a dejarla sola. Y hasta hoy, es capaz de dormir sola allí sin problema. Bueno, sin más problema que el nuestro, porque Sofía se despierta unas 3 o 4 veces sin perdón cada noche, así que nosotros estamos más zombies de ir y venir.

Ahora hay días que duerme en nuestra cama (fines de semana sobre todo para descansar todos un poco más) y muchos días en la suya. ¿Lo más importante? No va a asociar ese cambio a la llegada de Carlitos, porque ya lo empezamos seis meses antes.

Nuestra separación poco a poco

Sí, tuvimos que empezar a separarnos un poco. En parte, por naturaleza, porque con la barriga creciente no podía llevarla en brazos como la llevaba colgada todo el día durante sus dos años. Así que, poco a poco, «mamá no puede cogerte porque lleva al hermanito y pesa mucho» se convirtió en una frase normal.

Ha habido y hay días en los que el berrinche sigue ahí. Porque claro, por mucho que pretendamos, tiene dos años. No tiene por qué razonar que mamá está cansada, le duele o no puede, ella solo quiere que la coja su madre. Pero con paciencia, agachándome para abrazarla, sentándome en algún sitio y cogiéndola así… Estamos tirando bastante bien.

Otros cambios importantes.

También tuve que empezar a «delegar» tiempo y cuidados. He sido la persona que se ha encargado de (casi) todo lo relacionado con Sofía desde que nació. Primero por las circunstancias, porque trabajo desde casa y paso todo mi tiempo con ella. Y segundo, y sobre todo, porque yo soy así.

Amo dedicarme a ella en cuerpo y alma. Sí, hay días que me pesa, me agota, me desespera… Pero dedicarme a ella es lo mejor, me sale solo y por mí, querría ser yo siempre la que la calme, cuide, duerma, bañe…

Pero como sabía que la llegada de un recién nacido ata a una madre más que a nadie, poco a poco fui cediendo ese momento para Carlos y todos los de mi alrededor. Os prometo que es lo que más me ha costado porque va en contra de mi «instinto» pero ella no lo ha notado y, sobre todo, no lo ha asociado al hermanito.

Que se involucren en la preparación de su llegada

Ahora estamos en esta fase. Empiezo a preparar las cosas para la llegada del peque, así que ella me está ayudando en todo.

Al lavar su ropita, le pido que me ayude a tenderla y recogerla, y vamos diciendo que será para él, que será pequeñito… Al preparar su bañera le explico que lo bañaremos juntas, al poner su cuna que me ayudará a dormirle, al preparar el carro que saldremos a pasearle…

recién nacido

Otras opciones: cuentos e historias

He conocido a mucha gente que les ha preparado a través de ilustraciones, cuentos, historias… Nosotros por las noches leemos un par o tres de cuentos y después apagamos la luz y nos inventamos el cuento con el que se (si hay suerte) queda dormida.

Es en ese momento en el que contamos un cuento sobre nuestra vida futura. Qué haremos con la llegada de Carlitos, cómo viviremos, qué hará ella, qué cambiará… Y la verdad es que le suele gustar mucho y en el día a día a veces nos lo menciona. 

Pero os dejo este enlace al blog «De mi casa al mundo», donde os enseña algunas de las opciones que tenéis si queréis hacerlo así también.

El momento

Aquí no hemos llegado. Os confieso que me da bastante miedo, y que no sé cómo lo haremos o como reaccionaremos y reaccionará ella, pero prefiero que lo dejemos fluir. Sobre todo porque nunca sabemos como va a ser el momento del parto, un momento tan diferente de una mujer a otra, de un hijo a otro…

Y cuando estén los dos, pues haremos como hacemos siempre. Intentar sobrevivir 😉

¿Cómo preparasteis vosotros la llegada de un nuevo miembro en la familia?

Sonríe, la multi ma/paternidad será como todo. Luces y sombras.

Marta

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