Rutina de autocuidado

Rutina de autocuidado

¡Buenos días! La semana pasada os hablaba de como cuando te olvidas de ti, las cosas no funcionan. Así que os traigo una rutina de autocuidado sencilla para que, sin mucho esfuerzo, sientas que eres prioridad.

Por qué una rutina de autocuidado.

Muy simple, porque si no conseguimos que sea «rutina» o hábito, estaremos haciendo algo sólo cuando lleguemos al límite y no podamos más.

Llevo años aprendiendo a gestionar vida social, trabajo y familia, y ha habido épicas en las que el cuidado ha estado presente… Cuando he explotado. Así que quiero que juntos, hagamos del camino algo más llevadero para no llegar a ese punto.

Además, como ya hablábamos, ser una prioridad es cuestión de amor por nosotros y por los demás. Para poder dar lo mejor de nosotros, tenemos que estar bien. Y para eso, lo mejor es cuidarnos.

rutina autocuidado

El sentimiento de culpa del autocuidado.

Mi problema, y el de muchos de vosotros que me habéis escrito, es el sentimiento de culpa que aparece cuando te dedicas tiempo a ti mismo. Sobre todo, si se lo estas «quitando» a tu familia.

He sentido esa culpa casi constantemente desde que nació mi segundo hijo. Cualquier momento que me dedique a mí misma, me duele por robarlo del que dedico a mi hija mayor, por ejemplo.

Sin embargo, sé que si solo trabajo y vivo por y para el exterior, no estaré en condiciones de darle el amor, cariño y cuidado que ella necesita. Así que no le estoy quitando tiempo, le estoy ofreciendo que el tiempo que pasamos juntas sea más maravilloso aún porque nos encontremos bien ambas.

Cuando el autocuidado no es posible.

Y sin embargo, cuidar de uno mismo puede ser una prioridad, pero no lo convirtamos en obligación. ¿Por qué? Muy simple; hay épocas en las que no se puede. Por mucho que lo intentes.

Con mi primera hija apenas me abandoné. Trabajaba en casa como autónoma así que yo gestionaba mis tiempos y con ayuda de mi marido, todo fue bien.

Sin embargo, el nacimiento de mi segundo hijo me dejó sin nada. Nada. Así que he pasado casi un año bastante duro.

Lo mejor es que, en esas épocas en las que no es posible, no nos castiguemos. Sabemos que tenemos que tratar de cuidarnos, estupendo. Y haremos todo lo que podamos, por supuesto. Pero si hay épocas en las que toca fluir son más, eso también es cuidar nuestra mente.

Rutina de autocuidado

Rutina sencilla de autocuidados.

Rutina de autocuidado: por la mañana.

  • Levántate un poco antes que los niños (o inténtalo). Uno de mis momentos favoritos del día es levantarme antes que nadie y desayunar tranquila. Hay días que no lo consigo, porque mis peques son muy madrugadores, pero me sienta genial.
  • Si puedes, dedica cinco minutos a meditar. Son cinco minutos, casi todos los tenemos. No tienes que tratar de dejar la mente en blanco ni llegar al nirvana, solo respira, baja el ritmo de tu corazón y enfócate en el buen día que vas a tener.
  • No corras con las rutinas, evita siempre que puedas el estrés. Y creedme que sé que es complicado no correr o ponernos nerviosos con niños pequeños en casa. Pero si quieres cuidar de ti, hazlo todo más tranquilo. La sociedad tiende a vivir con más estrés cada vez, y esto nos hace menos felices siempre.

Durante el día: busca pequeños momentos.

  • Aliméntate bien, de manera que te cuide pero que también te guste y disfrutes. La comida es uno de los mayores placeres que tenemos, disfruta de cuidarte. Prepara recetas que te encanten, pon tu plato bonito y disfruta de esos ratos.
  • No te pases con las redes sociales. Sí, esto es autocuidado. Muchas veces se nos van las horas, los tiempos muertos y hasta desatendemos a nuestro alrededor por estar con las redes sociales siempre conectados. Y ya no solo eso, tendemos a comparar nuestras vidas, a ver lo positivo de las de los demás, lo negativo de las nuestras… Sin querer. Reduce el tiempo que les dedicas.

Rutina de autocuidado

Rutinas de noche

  • Disfruta de tu rutina de cuidado de la piel. Sí, como lo lees. Hasta hace un año no me cuidaba nada en este aspecto. Fue uno de mis propósitos de 2019 y lo he cumplido con creces. No solo me cuido, sino que siento que es uno de «mis momentos». Con productos de calidad, cuando los niños duermen y con tranquilidad, me dedico ese auto cuidado.
  • La ducha es sagrada, o debería serlo. Aunque sean de las cortas, el agua tiene un poder sanador que está infravalorado. Parece que todo pasa y que todo mejora después de una buena ducha. ¿Y la pongo como autocuidado? Si sois madres de niños pequeños sabréis que hasta darse una ducha es complicado a veces. Y, de vez en cuando, un baño. Muchas veces me lo doy con los niños y aprovechamos el agua, también puedes autocuidarte relajándote con ellos.
  • Ten conversaciones con tu familia o amigos. ¿Pero esto que tiene que ver con cuidarme a mí mismo? Mucho. También parece que cada vez tenemos menos tiempo para cuidar nuestras relaciones. Y si cuidamos nuestras relaciones, nos cuidamos a nosotros. Habla con tu pareja, llama a tu madre, a tu hermana o tus amigas. Habla.
  • Utiliza otros cinco minutos para meditar, esta vez para dar las gracias y enfocarte en lo bueno que te ha pasado durante el día. Lo ideal para mí es hacer una pequeña rutina de yoga, pero llevo muchos meses en los que al final del día apenas me quedan fuerzas, así que con esa pequeña meditación me basta.
  • Lee. Puedes ver una serie o una película antes de dormir (por cierto, dormir lo suficiente quizá es el principal ritual de autocuidado que puedes regalarte) pero leer te llena el alma de otra manera. Yo recomendaría a todo el mundo leer antes de dormir. Y disfrutar de ese rato como algo que también estás haciendo por y para ti.

Productos que me gustan para la rutina de autocuidado

Por último quería dejaros algunas recomendaciones de productos que me gustan, he usado y quiero seguir utilizando en mis pequeños momentos del día a día. No tienen por qué ser los mismos que los tuyos, pero seguro que alguna idea coges.

  • Tengo la alfombra de masajes de Pranamat. No la he utilizado últimamente, pero cuando estuve haciéndolo de forma regular, me fascinaba lo bien que funciona. Este año quiero retomar esa rutina, y por la noche antes de dormir utilizar ese tiempo de meditación sobre ella. No me creía sus beneficios, pero el efecto relajante que deja ¡es espectacular!
  • Los productos de baño de Lush. Y eso que no lo tengo cerca para comprar más a menudo. Me gusta el olor y el momento en que elijo dedicarme ese tiempo.
  • La rutina de cuidado de la piel de Freshly Cosmetics. Me la compré en el balck friday y es con la que disfruto cada noche sintiendo que hago algo más por mí.
  • Nubico. Porque os lo he recomendado muchísimas veces en Instagram y es algo que mantengo por y para mí. Por el placer de leer siempre que quiera y en cualquier sitio.

¿Qué productos usas para la rutina de autocuidado? ¡Nos vemos en redes sociales!

Sonríe,

Marta

Back to Top
A %d blogueros les gusta esto: